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viernes, 4 de septiembre de 2015

Clientes que entiende, clientes que no

Comentaba el otro día con una colega de otra agencia lo diferente que es trabajar con un cliente que entiende (y respeta) tu trabajo y con otro que no. Ya he dicho varias veces en este blog que para ser consultor de comunicación hay que saber gestionar la presión. Pero esta presión se multiplica hasta el infinito cuando te enfrentas a clientes que no entienden (o no quieren comprender) la labor y el funcionamiento de la comunicación, lo que viene siempre acompañado de una falta de valoración por esta área.


Los clientes que entienden confían en ti. Saben que para que puedas realizar bien tu trabajo y desarrollar eficazmente y de forma correcta su comunicación debes contar con toda la información. Mientras, los clientes que no entienden te dan datos “a cuenta gotas” y no te consideran parte de su equipo. Creen que eres el que envía a los medios o cuenta en las redes sociales lo que ellos quieren. No comprenden que hay veces que lo que ellos no quieren que se diga, a veces se dice, se filtra o se comenta, y que si tú no tienes los conocimientos previos necesarios para gestionar esos “no quiero”, su imagen se verá afectada
Los clientes que entienden te piden asesoramiento. Escuchan tus propuestas y opiniones sobre la mejor forma de desarrollar su comunicación. Los clientes que no entienden te ordenan hacer esto o lo otro, sin escucharte, porque lo que ellos saben o creen saber ya es suficiente.
Los clientes que entienden valoran tu trabajo. Los clientes que no, creen que lo que tú haces lo puede hacer cualquiera.
Los clientes que entienden saben que existen unos procesos, unos plazos y unos tiempos que se deben cumplir. Los clientes que no piensan que todo puede hacerse justo cuando ellos dicen. No les importa que los medios funcionen de otra manera. No se preocupan por el vertiginoso ritmo de las redes sociales. En el mundo del cliente que no entiende, él puede poner en hora los relojes.
Los clientes que entienden, planifican contigo las acciones. Los clientes que no, funcionan con el aquí y el ahora y con las presiones del último minuto.
Tú como consultor amas a los clientes que entienden. Porque te permiten hacer mejor tu trabajo. Porque colaboran en la consecución de buenos resultados. Y también como consultor, sobrevives a los clientes que no entienden. Sorteando obstáculos. Sufriendo úlceras de estómago e intentando continuamente hacer que ellos también entiendan.
El sueño de todo consultor es trabajar solo para clientes que entiendan. Yo lo tengo entre los objetivos más prioritarios para esta nueva temporada.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Carta de amor a un periodista



Querido periodista:

Tenemos que hablar. Creo que hay algo en nuestra relación que no va bien. No me malinterpretes, no voy a dejarte, ¡cómo podría hacerlo! Sabes mejor que nadie que no puedo vivir sin ti igual que tú, aunque no quieras verlo, tampoco vivirías bien sin mí. Nos necesitamos mutuamente y en eso se basa nuestro amor. Pero creo que ha llegado el momento de aclarar algunas cosas, por el bien todos pero especialmente, y perdona que te lo diga con tanta dureza, por el bien de tu trabajo y de tu profesión.

Quiero que entiendas que si te envío información o te propongo una entrevista, no te estoy pidiendo un favor ni dinero prestado.  No te estoy acosando ni ocupando tu espacio, ese espacio que con tanto celo cuidas y que yo, a lo largo de los años he aprendido muy bien a respetar. Si te llamo o te escribo te estoy ofreciendo información, que, por otro lado,  es la base de tu trabajo. Por lo que, de verdad, no hace falta que me trates como a un perro, que me escribas emails llenos de mayúsculas-gritos o que me desprecies cuando te llamo. Simplemente dime si te interesa lo que te ofrezco o no. Tú te ahorrarías esos malos ratos que pasas cuando con voz cansada  me perdonas la vida por teléfono. Yo, me ahorraría tener que explicarte que mi vida no está en juego en esa llamada, aunque quizá sí la tuya. Porque, querido, te lo digo por tu bien, porque sabes que te quiero, si no aprendes a escuchar no sabrás de dónde pueden llegarte los grandes artículos, a quién recurrir cuando quieras conseguir datos o qué puertas abrir para dar con un buen tema.

Siento decirte que deberías aprender de algunos de tus compañeros. De los que sí escuchan. De los que sí saben ejercer este oficio que tiene tanto de investigación y escritura, como de oído, de relaciones públicas y de buen hacer. No te cierres las puertas con esa mala actitud tuya porque medios hay muchos, amor, pero responsables de comunicación de una determinada compañía solo hay uno. O te lo ganas, o lo perderás para siempre.

He visto muchos presidentes y directores generales de empresas negándose a sentarse con periodistas como tú. He visto a medios quejándose porque ya no les enviábamos información de tal o cual empresa. Esas cosas también pasan, querido, porque no para todos eres tan importante como para aceptar que les trates de cualquier manera. 

Solo te pido, que a partir de ahora, pienses en esto antes de responder una llamada o un email. Por mi parte, prometo hacer examen de conciencia para ver qué puedo mejorar yo también en esta relación. Seguro que  también cometo errores. Si quieres, te animo a que me digas qué es lo que te molesta. Estoy dispuesta a cambiar para salvar este amor, que de tan usado, se nos está haciendo viejo.

En esta relación nuestra que tú entiendes de amor-odio, (más de odio que de amor) no hay buenos y no hay malos, amigos ni enemigos. Solo hay, o debería haber profesionalidad y buen trabajo. Yo ofrezco, tú decides. Tú llamas, yo respondo, muevo hilos, rebusco allí donde haga falta para poder responderte. Yo vivo gracias a ti. Y tú, aunque no quieras verlo, vives gracias a nosotros. A los cientos de agencias, responsables de comunicación y portavoces que responden a tus preguntas.


Querámonos entonces. 


martes, 9 de abril de 2013

#1año IMAGINECOMS

9 de abril. Echo la vista atrás y me parece un mundo desde que decidí dejar mi antigua agencia y montar la mía, desde que me lancé al incierto mundo de palabras tan manidas como emprendedor, (o el horrible entrepeneur que les gusta más a algunos), empresario o yomeloguisoyomelocomo, al mundo de hacer las cosas de otro modo, de otra forma. De la mía, supongo.

Un año en el que no todo ha sido bueno, pero casi todo lo ha sido. En el que he aprendido que tienes que exigirte siempre lo mejor, pero que también tienes que saber perdonarte cuando no todo sale como quieres. Un año en el que he tenido aciertos y también muchos errores, de los que he sacado las lecciones más valiosas. Un año en el que el trabajo me ha invadido por completo y en el que he tenido que aprender a desconectarme y recordar que hay vida más allá de la oficina. 

Un año en el que he tenido suerte, mucha, y por eso hoy puedo estar aquí contando lo que ha sido. Porque el primer año de IMAGINECOMS ha sido un buen año. Porque la empresa crece, poco a poco y con mucho esfuerzo, porque me permite vivir de ella haciendo lo que me gusta y porque,  lo más complicado,  a día de hoy tiene una base sólida desde la que poder continuar creciendo.

Me parece que llevo aquí toda la vida y en realidad casi fue ayer cuando estaba dándole vueltas a este nombre IMAGINECOMS (que ahora comprendo que no es tan sencillo como yo creía y que a muchos les cuesta retener o pronunciar), cuando construía la web (que necesita muchos cambios) cuando diseñaba un proyecto que ha ido cogiendo vida propia y desarrollándose también por nuevas áreas que no había imaginado (la gestión del patrocinio de eventos, la corresponsalía de medios…), Casi fue ayer cuando pensaba de dónde sacaría los clientes, y ahora están /walva, está Estancias con Arte, está tatum, la Fundación Equipara y Mapp4All, Samelan y Vcentral, Interban Network, Iniciativa Pymes, Manager Forum, la Asociación Cloud Network… Un año que me hubiera gustado celebrar de otra manera pero que lo celebro de la mejor manera posible: trabajando para esos clientes a los que tanto debo y de los que tanto aprendo.

Pero solo es un año. Tan solo es un comienzo. Aún queda mucho por hacer, por construir, por crecer, por cambiar, por adaptarse...

Solo espero seguir así. Que IMAGINECOMS siga cumpliendo años y que yo me sienta satisfecha porque lo haga, porque siga amando mi trabajo, porque siga disfrutando cada día, pese al estrés y las complicaciones, pese a la falta de tiempo o a que las cosas no siempre salgan tan perfectas como deberían. Seguir teniendo la suerte de hacer lo que me gusta y contando con la confianza de mis clientes.

Seguir, sin más, viendo crecer este proyecto para saber hasta dónde nos lleva. #1añoImaginecoms. ¡Vamos por el segundo!

viernes, 15 de febrero de 2013

De malabaristas y consultores


Os dejo una pequeña reflexión que me ha surgido últimamente...

Un buen consultor de comunicación es como un buen malabarista. Debe prestar atención a cada cliente, como el malabarista la presta a todas sus bolas. Dedicarles a cada uno el mismo esfuerzo, la misma exigencia y el mismo trabajo para que se mantengan en equilibrio. Para que ninguno caiga, para que ninguno tropiece, para que ninguno resbale. 

Al igual que el malabarista, el consultor  no puede perder de vista ninguno de sus elementos ni un solo segundo,  no puede quitar el ojo de encima nunca a ninguno de sus clientes. Todas las bolas, y todos los clientes, son y han de ser igual de importantes. Un parpadeo, un despiste, un mal juego de brazos y el círculo perfecto que has creado en el aire se romperá.

No es sencillo mantener siempre el mismo ritmo. Cada bola y cada cliente, tienen un peso propio, una forma y unas características que debes conocer, respetar y cuidar para poder ofrecerles el impulso que se merecen y que necesitan.  

Y así es el trabajo. El malabarista coge una bola y lanza otra, coge una y lanza otra... El consultor, por su parte, hace un trabajo para un cliente y salta al siguiente, para al segundo, volver a saltar a otro, o al mismo de antes, o a otros diferentes, según se presente el día. Y ese ciclo nunca debe cesar.

Porque ni para las bolas, ni para los clientes, la memoria de que una vez estuvieron en lo alto tiene importancia. Importa cada segundo, cada movimiento, no el anterior. 

Y si una bola se sale del equilibrio, si un despiste hace un cliente piense que has bajado el nivel, el consultor, como el malabarista, tendrá que desplegar toda su destreza para intentar mantenerlo en el aire, para evitar, con sus hombros, con su cuerpo o con sus brazos que no alcancen el suelo. Porque el consultor y el malabarista saben que una vez pisado el suelo es difícil, si no imposible, volverlos a levantar.

Y si como buen consultor, o buen malabarista, intentas agacharte y recogerlos, poner  todas tus fuerzas en levantarlos de nuevo, sabes que todo se hará más complicado, porque no puedes perder de vista al resto, y mantener su equilibrio desde esta nueva posición para que no comiencen también a caer será más difícil.

El trabajo del malabarista no cesa nunca. El del consultor tampoco. Y al final lo único que importa en ambos casos es el momento actual

No debemos olvidarlo nunca.

lunes, 9 de abril de 2012

Os presento mi nuevo proyecto: IMAGINECOMS


Podría comenzar este post con una frase hecha. Decir que hoy es el principio del resto de mi vida, que he decidido coger el toro por los cuernos o que por fin me había llegado la hora de dar el salto. Pero no lo haré. Porque hoy para mí es un día importante, muy importante, pero también lo es celebrarlo y contarlo como se merece, no recurriendo a palabras manidas para transmitir algo que es, posiblemente, lo más grande que he hecho nunca, lo más importante, de momento, de toda mi vida profesional.

Y es que hoy puedo decir que por fin he hecho realidad un sueño: montar mi propia agencia de comunicación. En un mal momento, (lo sé, la crisis está complicando los negocios más que nunca, hay más competencia, menos dinero, más miedo y quizá lo más sensato hubiera sido agarrarme a mi silla en Dilo y tratar de pasar desapercibida), en un ataque de locura (como dice mi madre y muchos de mis amigos) o en un inconsciente alarde de valentía (con “dos riñones”,- frase que me dijo, y que le tomo prestada, mi amigo Juan Pedro Molina al enterarse de la noticia-), o quizá puede que en una mezcla de todo eso. Sea como sea, lo he hecho en el momento en el que sentía que lo necesitaba, lo deseaba y tenía fuerzas para llevarlo a cabo.

Lo he hecho sola, pero no tan sola, porque si no hubiera sido por los ánimos y la ayuda de grandes amigos como Marcos Jiménez, de la asesoría laboral y contable Gesoma, quien me ha facilitado el conocimiento y todos los trámites necesarios para poder empezar, el apoyo de Ángel Escribano de Interban Network y del equipo de Tatum, quienes hacen que mi nuevo camino en solitario no lo parezca tanto, la confianza de /walva, la primera empresa (y espero que no la última) que ha decidido confiar en este proyecto y apostar por una agencia nueva cuando ésta estaba aún en la fase de decidir su nombre, la ayuda incondicional de mis hermanos, Javi, Eugenio y Fer, y la comprensión, el apoyo y ánimos de mis no ya compañeros, sino familia de MC Dilo (Manuel Medina, quien más que un jefe ha sido como un padre para mí durante todo este tiempo, a mi querida amiga Valvanuz, mi otra mitad laboral, con quien trabajar es tan fácil, tan divertido y tan cómodo que se convierte en un lujo, a la sufridora Elena, siempre dispuesta a echar una mano en lo que puede, y a todos los grandes profesionales y amigos que me llevo de esta casa) no hubiera llegado aquí.

Pero lo he hecho. Así que ha llegado el momento de dar la bienvenida a un nuevo proyecto. Con toda mi ilusión y todas mis ganas. Con toda la esperanza, la locura y los riñones puestos en él.

Y así os presento IMAGINECOMS, una agencia de comunicación y Social Media Marketing que quiere ser una agencia diferente, ágil, dinámica y abierta. Una agencia cuya columna vertebral se basa en la imaginación aplicada a la comunicación y la creación de comunidades, cuyo objetivo es ganarse la confianza de sus clientes trabajando desde la profesionalidad y la experiencia, como si formara parte de sus propios equipos. Una agencia que no ansía ser la más grande ni la más importante, la más rica ni la más reconocida, sino la mejor opción para aquellos para los que trabaje, la que les ayude a conseguir sus objetivos, la que cuente siempre con su confianza porque nunca les haya defraudado.

Quizá estos objetivos puedan parecer utópicos o con poca visión de negocio, pero son los míos y quiero que sean los de IMAGINECOMS. Mi madre me enseñó que no importa lo que seas en la vida, sino que lo único que importa es que intentes ser el mejor en lo que hayas decidido ser. Así crecí y así quiero que crezca IMAGINECOMS, sea lo que sea lo que le depare el futuro.

Seguiré colaborando con MC Dilo y con sus clientes, porque ha sido mi casa durante siete años, mi proyecto y mi escuela. La agencia donde he crecido, he vivido, he disfrutado y he sufrido entre profesionales que poco a poco se convirtieron en mi familia, y a los que quiero y admiro. Una agencia a la que debo mucho, muchísimo, y de la que no puedo ni quiero desvincularme del todo.

No quiero olvidarme en este comienzo de dar también las gracias a los que han sido mis clientes durante este tiempo, muchos de los cuales ya se han convertido en amigos, por la confianza que han puesto en mí durante todos estos años

Y quiero haceros partícipes de este proyecto y de esta ilusión, así que aquí tenéis la presentación oficial de IMAGINECOMS.

Y os animo a seguirla en twitter @imaginecoms y en facebook

Como decían en Roma, alea jacta est!

martes, 27 de marzo de 2012

Como decir que NO a un cliente y no morir en el intento


"El cliente siempre tiene la razón" es una de las frases sagradas del marketing. Sin embargo, es algo no del todo cierto. Si no me creéis, preguntarle a cualquier consultor.

Si nuestro trabajo es a veces difícil se debe precisamente, -en un gran número de ocasiones-, a que debemos ser capaces de asesorar y convencer a nuestros clientes de que hagan - o dejen de hacer- algo que en principio no contemplan, para conseguir sus objetivos de comunicación.

Tratamos diariamente con altos directivos acostumbrados a dar órdenes para los que también es complicado encontrarse con equipos como nosotros que no vamos a acatar cualquier "orden" sin cuestinárnosla antes. Y es que tanto decir no, como escucharlo, es algo que no siempre gusta, pero a veces es necesario.

Un buen consultor no desarrollará una acción sin analizarla primero y concluir que es la más adecuada para alcanzar los objetivos planteados. Los consultores de comunicación no somos escritores de notas de prensa, ni gestores de entrevistas o comunidades online. Ya lo dice nuestro nombre: Somos "consultores", por lo que, además de todo lo anterior, tenemos que hacernos preguntas, estudiar cuáles son las mejores estrategias, las acciones más adecuadas para cada hecho concreto y para cada caso en particular,y tomar una decisión antes de llevar nada a cabo.

Pero trasladar esta opinión a nuestros clientes no siempre es fácil. Especialmente cuando esta opinión es justamente la contraria a la que ellos tienen.

Para poder decir no a un cliente y no morir en el intento hay que reunir y desarrollar diferentes habilidades. Hay que tener tacto, intuición, conocimiento, confianza, convicción, capacidad de persuasión y fortaleza
  • Tacto, porque a nadie nos gusta que nos lleven la contraria y menos que nos la lleve un proveedor al que se supone que pagamos para que haga lo que le pedimos. Por eso debemos aprender a decir no con cuidado y empatía, con tacto y buenas maneras. No tenemos por qué decirle al cliente que está equivocado, sino explicarle que existen otras formas mejores de hacer lo que él piensa.
  • Intuición para detectar los pros y los contras de la acción rápidamente y poder valorarla en conjunto. Solo así sabremos si realmente debemos decir que no.
  • Conocimiento para poder argumentar las razones por las que desaconsejamos esa acción que nuestro cliente propone y para ofrecer alternativas más efectivas y adecuadas a sus objetivos
  • Confianza y convicción, en nosotros, en nuestras ideas y en nuestra decisión. Debemos saber que estamos realizando nuestro trabajo de la mejor forma posible y que estamos aconsejando a nuestro cliente convencidos de que si nos escucha el resultado será el mejor. Si no creemos en nuestros propios argumentos el cliente no los aceptará (e incluso puede que en tal caso sea mejor así...)
  • Persuasión, para conseguir finalmente que el cliente nos escuche, lo comprenda y nos permita reenfocar la acción hacia lo más adecuado.

Y sobre todo fortaleza, para no sucumbir a la insistencia o ilusión del cliente ante proyectos que sabemos que son un error o que no van a ser efectivos. Fortaleza para que no nos paralice el miedo a decir que no.

A los que dicen que el cliente siempre tiene la razón yo les respondería con otro refrán más de la calle: "Más vale ponerse una vez rojo que ciento amarillo". Porque si sabiendo que tu cliente está equivocado, no le adviertes, sin lugar a dudas, el culpable de que el resultado no sea el esperado serás tú.

martes, 31 de enero de 2012

La agencia NUNCA es dueña de los perfiles de sus clientes en Redes Sociales

En el sector de las agencias de comunicación nos quejamos de que en ocasiones nuestro trabajo es incomprendido por parte de clientes y periodistas. Nos lamentamos de que haya clientes que no confíen ciegamente en nosotros, que teman compartir ciertas informaciones, que duden a la hora de dejar su comunicación en nuestras manos. Como también nos quejamos de que los periodistas no vean en nosotros una ayuda para hacer su trabajo y que algunos, como dijo Miguel Ángel Uriondo en un #RRPP&Tweets, "nos vean como una mesa que hay que saltar para llegar al cliente".

Pero es que nos lo ganamos a pulso. A veces nos encontramos casos (y cosas) que hacen que nosotros mismos nos indignemos con nuestros propios colegas. Véase el caso de Spanair y la agencia que gestionaba su Social Media. Normalmente no me gusta criticar a otras agencias en este tono, pero este caso me tiene profesionalmente indignada.

Pongámonos en antecendentes:

"Érase una vez una empresa (Spanair) que contrata una agencia (Muuby) para gestionar sus perfiles en redes sociales. Concretamente en Twitter, Facebook y Youtube. Como ocurre en los cuentos, y -una cosa no quita la otra- por la profesionalidad y buen saber hacer de la agencia, estas cuentas funcionaban correctamente, tenían actividad diaria, crecían continuamente en comunidad, daban respuesta a las consultas de los usuarios... En twitter sus seguidores ascendían a 10.255 y en facebook casi alcanzaban los 10.000 (dato que no puedo precisar puesto que la página ya no existe)...

Peero... llegaron los problemas. La evolución al alza de los precios del petróleo, la caída de la demanda, los costes de financiación de los aviones o los seguros y la presión de precios que les hizo perder rentabilidad en los billetes comenzó a poner a la compañía en una situación en la que cada vez que despegaba uno de sus aviones, perdía un poco más de dinero. Tanto, que finalmente el viernes, su presidente Ferrán Soriano, anunciaba el cese de sus operaciones y el domingo, llegaba un ERE de extinción para sus más de 2.000 empleados.

En una situación como ésta a nadie le sorprende imaginar que la agencia gestora de su imagen en Social Media, -como supongo otros miles de proveedores de la compañía-, también se haya visto afectada por la situación, posiblemente habiéndose encontrado con un descuadre considerable en sus cuentas.

¿Y qué ha hecho la agencia al respecto? (O qué parece que ha hecho): Ejercer lo que a mi modo de ver se llama abuso de poder, es decir: Cambiar las contraseñas de los perfiles de Spanair en todos sus canales, impidiendo así que la empresa acceda a sus propias cuentas. Su argumento "para evitar consecuencias legales por el mal uso que pudiera hacer cualquier persona con acceso a ellas." El mío para realizar esta crítica: que esto me parece lo que en lenguaje de la calle se llama secuestro de cuentas en toda regla, vamos.

De hecho Spanir creó una nueva cuenta en twitter cuyo perfil alegaba que por motivos ajenos no tenían "acceso a sus canales habituales", lo que no deja lugar a dudas sobre lo que ha ocurrido:




Así que la agencia colgó un "lo sentimos, adiós y gracias" en twitter y en facebook y si te he visto no me acuerdo.

No me entendáis mal. A nadie nos gusta trabajar gratis. Ninguno queremos encontrarnos con una situación en la que nuestros clientes no nos paguen por nuestro trabajo. Todos tenemos previsiones, hacemos cuentas contando con un supuesto dinero, con la crisis incluso hay agencias que tienen que vivir casi al día y un roto de esta embergadura no es plato de buen gusto para nadie. ¿Pero nos da esto derecho a "secuestrar" las cuentas de nuestros clientes? Como los clientes nos dan la llave para la gestión de su comunicación, ¿significa acaso esto que su comunicación es nuestra? Pues no señores, no lo es.

Las agencias no somos dueñas de los perfiles que gestionemos, igual que tampoco lo somos de ningún otro canal de comunicación tradicional a través del cual gestionemos la comunicación de nuestros clientes.

Necesitamos tener ética en nuestro trabajo y un poquito de seriedad. Y sobre todo, ser transparentes. Por eso, cuando creemos un perfil de cualquier cliente, lo lógico es informar al cliente de los datos de acceso a SUS cuentas. Y nunca cambiar esas contraseñas sin informar al cliente de los nuevos datos de acceso. Gestionar la comunicación del cliente no nos da derecho NUNCA a utilizar esa gestión en su contra.

Quitarle a un cliente sus cuentas es negarle el acceso a su comunidad -y en un caso de crisis como el de Spanair además problemas añadidos como afectar a su imagen y aumentar sus problemas con los clientes afectados, por mencionar algunos-. Es, en definitiva, dañar a un cliente que ha confiado en ti, con el que has trabajado codo con codo, una cuenta que si haces tu trabajo como se debe hacer, sientes como tuya. Y eso no es ser profesional.

Las agencias tenemos que comprender que pese a que a veces nuestra implicación nos lleva a sentirnos parte del cliente, no lo somos al 100%. Somos proveedores, consultores que como tal, debemos mantener informado al cliente de cada uno de los pasos que demos en su nombre. El cliente no solo debe estar informado en todo momento de nuestra actividad, sino de las formas y herramientas que utlicemos para hacerlo. Y sin duda el cliente debe poder confiar en nosotros, y saber que nunca utilizaremos su información en su contra.

Y, ya a tono personal, jamás deberíamos llegar a este tipo de actos. Llamadme ingenua, ilusa o tildarme de tener poca visión de negocio. Pero para mi un cliente que ha pasado alguna vez por mis manos es parte de mi "familia laboral". Jamás haría nada por afectar a su imagen, porque me siento en el fondo, una parte de él. Por la relación que haya tenido con su equipo, por lo que he llegado a conocer su negocio, por lo que me he alegrado con sus éxitos y me he disgustado con sus fracasos. Si un periodista me llama preguntando por alguno de mis ex-clientes, le daré encantada el número de su nueva agencia. Si un cliente del área de Social Media decide prescindir de mis servicios, le facilitaré el acceso a sus cuentas, y le explicaré el modo de llevarlas. Porque para mí mis cuentas son como "mis empresas". Y nunca podría querer nada malo para ellas.

Al menos yo no concibo este trabajo de ninguna otra manera.


martes, 22 de noviembre de 2011

¿Qué es Innovar en Comunicación?

Cada día oímos hablar de la importancia de la innovación en cualquier área o sector de negocios. ¿Por qué iba a ser menos la comunicación corporativa? Por un lado, la comunicación siempre ha estado ligada a conceptos de creatividad, impacto, diferenciación… Y la innovación en todas estas áreas es vital. Por otro, nuestro sector, como todos, también está en continuo movimiento. La competencia aumenta, los cambios se suceden, la situación se vuelve cada vez más complicada… Trabajar para aumentar nuestra competitividad no es por tanto una opción a elegir, sino una obligación para lograr la supervivencia.

Pero, ¿ qué significa realmente Innovar en comunicación?

Innovar en comunicación es trabajar en la búsqueda continua de nuevas fórmulas y vías de trasladar nuestro mensaje a nuestro público objetivo de manera más efectiva, a menor coste y con mayor retorno.

  • ¿Quiere esto decir que si ya hemos utilizado un medio para hacerlo, nos olvidemos de él? No
  • ¿Quiere decir que dejemos de utilizar las herramientas tradicionales? Tampoco
  • ¿Quiere decir que en nuestra estrategia corporativa siempre tendrá éxito la última aplicación 2.0? Nada más lejos de la realidad.

Innovar no quiere decir inventar una rueda con cada comunicado, ni utilizar un lenguaje diferente para cada nota de prensa. Innovar en comunicación quiere decir:

  • Olvidarnos del corta y pega: todos hemos partido de una propuesta anterior para realizar otra o hemos tomado como base una nota de prensa para el desarrollo de la siguiente. Sin embargo, estas técnicas que pueden ser útiles en determinados casos para ahorrarnos tiempo, nos llevan a veces a trabajar dentro de “círculos viciosos”. Nos incapacitan para llegar a diseñar nuevas estrategias, para salirnos de lo habitual. Es sano y necesario partir de los papeles en blanco, comenzar desde cero cada proyecto, coger cada hecho a comunicar como un elemento aislado para poder verlo en su totalidad. Con todas sus posibilidades.

  • Estar atento a los cambios del mercado: Tanto de nuestro sector como de aquél que queremos comunicar.

  • Adelarnos a la transformación: Es decir. No vale con estar atentos, sino que tenemos que intentar llegar antes, y para ello necesitamos mejorar las áreas de investigación. Con el fin de poder ofrecer al público hoy lo que van a demandar mañana, tenemos que conocer las tendencias, anticiparnos a los cambios del mercado. Ir un paso por delante.

  • Tomar el pulso a la audiencia: Los hábitos de los usuarios/ lectores /público objetivo cambian continuamente. Y nosotros debemos ir cambiando con ellos. Detectar esas tendencias y aprovecharlas para crear una mejor estrategia es clave.

  • Probar, experimentar, aprender: Cada herramienta, cada plataforma, cada caso de éxito… Todo ello puede ser la base desde la que tengamos que partir para mejorar nuestra comunicación o la de nuestros clientes. No caigamos en excusas como “no tengo tiempo” o “ya lo miraré”. Si trabajamos en comunicación debemos obligarnos a reservarnos un tiempo diario para la experimentación, la lectura y el aprendizaje. Innovar no tiene por qué significar inventar algo totalmente nuevo, sino aprovechar novedades de otros para dotar a nuestra comunicación de nuevos tintes, capaces de convertirla en algo más atractivo y por tanto, efectivo, en nuestros públicos. Innovar es llevar un paso más allá a algo que ya existe

Y sobre todo, no pensar nunca, jamás, que ya sabemos todo lo que necesitamos saber para realizar bien nuestro trabajo

lunes, 13 de junio de 2011

8 razones para no temer la comunicación 2.0


Cualquiera que trabaje en comunicación se ha sentido alguna vez protagonista de la película de "Atrapado en el tiempo", reviviendo una y otra vez nuestro particular "día de la marmota" en conversaciones y reuniones que se basan en explicar a empresas y particulares las ventajas de la red como vehículo de comunicación, y justificando cada uno de los argumentos que los no-usuarios utilizan para negarse a dar el salto.

Esta no es, ni será, la primera ni la última vez que trate de este tema en este blog. (Sin ir más lejos lo mencionaba en el inicio de mi último post, "Pequeña aproximación al uso de SM en el movimiento Democracia Real Ya" o hace poco en el post "Perder el miedo a la conversación" de MC Dilo)

Sin embargo, hoy me he decidido a volver sobre el tema y responder (sin pelos en la lengua y por escrito) algunas de las preguntas más habituales a las que me enfrento continuamente, por si a alguno de los despistados que caen por aquí les pueden servir.


Voy a perder el control de la información
Desengáñate, ya lo has perdido. La conversación sobre nosotros ya existe: La información ya está en mano de los usuarios. Gestionar la comunicación 2.0 te permite volver a “dirigirla” hacia nuestros intereses, dar respuesta a inquietudes que los usuarios muestren en la red o aprovechar esa información para mejorar tus productos o servicios.

Puedo enfrentarme a críticas y comentarios negativos
Y si no estás, también. Pero una buena estrategia 2.0 nos permite gestionar los comentarios negativos, y convertir un problema de imagen en un refuerzo para la imagen de la compañía.

No puedo permitirme una gran inversión
Perfecto. La red puede ser tu mejor canal. La inversión en 2.0 es infinitamente menor que en medios tradicionales

No sé cómo hacerlo, no tengo equipo ni tiempo para gestionarlo
Confía en alguien que sepa. Invierte en formación para tu equipo o apuesta por el outsourcing para facilitar la implantación y el desarrollo 2.0

No sé si es bueno dar voz a mis contactos en la red
Lo lamento, pero no es tu decisión. Muchos de tus empleados, clientes y contactos ya la tiene. Monitorizar la conversación de tu marca te permitirá saber cómo te ven tus públicos y actuar al respecto.

¿Y si no funciona?
Pues reacciona. El feedback que ofrece la red te permite redirigir continuamente tu estrategia para orientarla a la obtención de los mejores resultados: No hace falta esperar para ver si nuestro plan funciona o no, podremos ir midiéndolo continuamente y adecuándolo a las nuevas necesidades

Vale, comienzo abriendo twitter y publicando un tweet al día y luego ya veré
Para eso, es mejor que no hagas nada. Poner en marcha una estrategia de comunicación 2.0 no significa abrir un perfil en una red social. Si no tienes un plan definido, unos responsables encargados de monitorizar y seguir la conversación, una estructura sólida de contenidos y una buena estrategia enfocada a la construcción de una red de contactos afines y adecuados a tu marca, mejor que no hagas nada.

Ya, pero hay que estar.
De todas, esta es la mentira que más daño hace a la imagen de las marcas y compañías. No hay que estar por estar. Si no tienes un plan definido… (véase respuesta anterior)

jueves, 20 de mayo de 2010

Ser consultor de comunicación... o ese estresante mundo

Ser consultor de comunicación no es fácil, y quien diga lo contrario o desconoce este mundo o miente...
No quiero decir que sea el trabajo más difícil (hay otros mucho más complicados), ni que quienes trabajamos en esto seamos mejores que otros profesionales. Nada que ver. Simplemente digo que ser consultor es un trabajo complicado, porque conlleva muchos factores que hacen de él algo apasionante, pero estresante como el que más.
Para que un consultor sea bueno tiene que ser un apasionado de su trabajo, porque si no, la responsabilidad y el estrés podrán con él. Un consultor tiene que ser en parte periodista (para detectar la información comunicable y convertirla en una noticia atractiva) y en parte vendedor (para saber cómo hacérsela llegar a los medios). Un consultor tiene que tener interés por aprender cosas nuevas, ya que cada cliente es un mundo y cuando empiezas a trabajar con ellos deberás aprender todo sobre su empresa, su sector, su ámbito... para saber de lo que hablas, y además, para aprender a utilizar y aplicar, las nuevas herramientas que van surgiendo continuamente...

Un consultor tiene que ser lo suficientemente fuerte como para transmitir con coherencia sus consejos a los máximos responsables de las empresas, y hacerse valer, pero lo suficientemente humilde como para saber cuando debe acatar lo que ellos digan (ya tengan más o menos razón). Un consultor debe ser rápido, ágil y despierto. Un consultor debe tener el cartel de "abierto las 24h" pero debe saber también poner los límites y aprender a priorizar. Un consultor debe ser creativo a la par que realista. Un consultor debe ser impaciente, pero trabajar su paciencia.
Y sobre todo, un consultor debe ser capaz de no dejarse llevar por la rutina y los convencionalismos, para aportar ideas frescas, originales y adecuadas a las necesidades de cada cliente.
De la vida de un consultor se pueden poner millones de ejemplos en los que entran en juego estos factores. Hay un caso, especialmente estresante para el consultor, que sucede a la hora de cerrar una entrevista: o "cómo no sufrir una úlcera de estómago cuando las gestiones se alargan":

Esta es la situación: Tu quieres organizar una entrevista para uno de tus clientes no por un tema de actualidad, sino una entrevista corporativa, de fondo, para explicarle en detalle cómo se encuentra la empresa, qué ha hecho o qué no, y ofrecer una visión general de la compañía.

Bien, redactas la información de base, buscas al medio más adecuado (o al que quiere tu cliente), haces las gestiones para dar con el periodista exacto al que le encaja la información y te pones en contacto con él, (le llamas, le escribes, le mandas la información...) -Hasta este momento ya has hecho de redactor, de investigador, de RRPP y de comercial. Todo en uno.- Si todo sale bien, al terminar la charla, el periodista está interesado, -has llamado su atención, le ha gustado el tema-, y entonces te dice, que "le voy a echar un vistazo a lo que me has pasado y te digo algo..." Y entonces empieza la cuenta atrás.

Tú sabes que cuentas con un plazo para cerrar esta gestión, sin embargo, el tiempo en el que periodista y tú os movéis, no es el mismo (Momento en el que entran en juego los factores de paciencia / e impaciencia). Él se lo toma con calma, se centra en el día a día, (la actualidad manda) y tú no puedes hacerlo, así que cada vez te pones más nervioso, esperas, cruzas los dedos, tamborileas en la mesa esperando una respuesta que se hace derrogar, revisas tus llamadas para ver si hay noticias, abres el correo confiando en que por fin te habrá contestado... y aunque no haya suerte, tu tienes que seguir ahí, creyendo que la información es lo suficientemente atractiva como para que salga, confiando en que no es una negativa, y entonces llamas y escribes al periodista de vez en cuando, cuidando mucho los plazos para no atosigarle, pero teniendo en cuenta que las expectativas de tus clientes también existen y están ahí, y no puedes retrasarlo más... Y si se trata entonces de uno de esos casos en los que ves que la respuesta continúa alargándose, empieza la histeria.

Comienzas a ponerte nervioso porque lo peor de todo es que ya no sabes que hacer (claro que puedes llevarte la entrevista a otro medio, puedes hacer otras gestiones mientras tanto, pero tu cliente quiere esa entrevista y la quiere ya, y tú has gastado todas tus armas esforzándote para ello, pero el periodista sigue sin cerrarte una fecha (Y tienes que ser creativo, agil, original, buscar nuevas formas para convencerle, no desesperarte, no abandonar...)
(Apunte: Me gustaría aclarar aquí que en contra de lo que mucha gente piensa no importa que el periodista sea tu amigo o no. Si son tus amigos eso te facilitara la labor incial, pero a partir de ahí, tienes que saber que tus amigos (en el ámbito personal) también son trabajadores (en el profesional, que es al que tú quieres llegar) y entonces estás en las mismas. Tu amigo te puede hacer esperar, tu amigo también tiene un jefe que tiene otras prioridades, o tu amigo es el jefe, y también las tiene... en fin... que gestionar la comunicación es algo más complicado que ser un amigo de los periodistas...)


Y la cadena es la siguiente: El cliente te mete prisa, tu jefe te mete prisa, (paciencia, humildad...) tú metes prisa al periodista, utilizas tus armas, ( y hacer de vendedor, de RRPP, ser rápido encontrando ideas...) y él... pues aunque se toma su tiempo, -que para ti es eterno y para él es lógico-, finalmente te da una fecha, la entrevista se realiza, y todos tan contentos... Pero ahí no acaba todo, porque entonces empieza la segunda espera: "¿cuando saldrá publicada?" y vuelta a empezar, y vuelta a la cadena de prisas y esperas, y vuelta a las llamadas a unos y a otros... y así, sucesivamente, hasta nunca acabar (y multiplicado por el número de cuentas que tengas en ese momento).


Y hasta que no ves la entrevista publicada, y bien publicada , tal y como esperan unos y otros, no descansas ni respiras tranquilo... aunque sea por un momento, si es que el resto de las cosas que llevas entre manos te lo permiten...

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lunes, 10 de mayo de 2010

Esto son un CM, un becario, un informático, una agencia y un gurú de internet...


... peleando por un trozo del pastel de la gestión de la comunicación online...
No sé si a alguno de vosotros le pasa lo mismo, pero yo, personalmente, me canso de leer en todas partes debates y más debates sobre quién debe gestionar o no la identidad digital de una compañía.
Leo, veo, oigo y comento sobre todo tipo de opiniones opuestas, que nunca llegan a encontrarse y que, según parece, no van a terminar nunca. Y es que, vale que el mundo cada vez es más competitivo, de acuerdo que la comunicación online es un mundo relativamente nuevo que se ha presentado ante algunos como un nuevo trozo del pastel que quieren conseguir, pero, ¿no os parece que ya está bien de debatir sobre quién merece o no el pastel?

A modo de esquema, podríamos decir que están los siguientes perfiles (aviso: todos están sacados de opiniones, lecturas y conversaciones de otros, no son opiniones propias...)
  • Los apasionados defensores de la figura del Community Manager (como experto de los medios sociales, moderador, monitorizador, agitador, mantenedor... de conversaciones) frente a los que delegan esta labor al becario de turno (incluso los que afirman que esta es labor del webmaster...)

  • Los que apuestan por las nuevas agencias dedicadas exclusivamente al mundo online, frente a los que defienden la necesidad de integrar esta comunicación dentro de una estrategia general dirigida por las agencias tradicionales

  • Los que afirman ser gurús del Social Media, frente a los que les tildan de intrusistas y oportunistas

  • Los que se apuntan banderas de años al mando de la estrategia online, frente a los que dicen que este mundo lleva dos días y que nadie puede llamarse experto

  • Los que delegan la gestión de su comunicación online al departamento de ventas, frente a los que se la dejan a atención al cliente ( frente los que se la dejan a marketing, frente a los que se la dejan a informática, frente a los que simplemente la dejan...)
  • Los que creen que los bloggers son expertos que marcan tendencias frente a los que creen que son 4 matados con aires de grandeza...

Y lo que yo digo (y esto sí que es cosecha propia, por lo que se admiten críticas) es que el debate me parece excesivo, que se ven muchos plumeros intentando barrer para casa, y que creo que la comunicación online, es, como todo: que habrá gente que sepa más y gente que sepa menos, como en todas partes. Que entre los que sepan, habrá quienes vengan de diversos sectores o áreas (ya que el mundo 2.0 es relativamente reciente, por lo que bien puede ser que quienes trabajan ahora en la gestión de la identidad online, provengan de la comunicación tradicional o el marketing, -o cualquier otra área... ) lo que no es algo tan ofensivo, porque que levante la mano quien no conoce fuera de este sector a gente que trabaja en áreas totalmente ajenas a sus estudios iniciales...

Que me parece lógico que las agencias tradicionales aborden las nuevas herramientas, como también me parece lógico que aparezcan empresas especializadas, -como siempre las ha habido en otras áreas de la comunicación o el marketing- y que creo que cada uno deberá demostrar qué sabe hacer y cómo, a través de su trabajo y su experiencia.

Que creo que todo el mundo que se forma (y no necesariamente con un título o máster), aprende, y trabaja en un área tiene derecho a desarrollarla, por lo que no comprendo por qué es precisamente en este campo en el que la aparición de nuevos perfiles está causando tanto revuelo...(Competencia hay y ha habido siempre y no debería asustarnos)

En cuanto al gran número de expertos que aparecen, he de decir, que yo, por norma, tiendo a sospechar de los que se autocuelgan etiquetas de "gurús", (por puros prejucios propios), pero grandes profesionales hay, y gurús, pues como las meigas, también habrá, y sin duda, hay gente que tiene mucha más experiencia que otros, puesto que hace años que están trabajando en este ámbito (aunque sea un mundo en contínuo cambio).

...Por último añadiré que yo soy de las partidarias de integrar la estrategia digital dentro de un plan integral de marcom, gestionado por una agencia que pueda liderar ambos campos, y que considero que el CM, o como queramos llamarlo, deberá ser el que defina esa estrategia y la lidere, pero nunca el que controle todas las áreas de comunicación online de una empresa (porque dudo mucho que pueda existir una única persona que englobe el conocimiento y el desarrollo de la estrategia de RRHH, de ventas, de marketing, etc. de una compañía) Y que, dejar en manos de un becario, (no por la juventud, sino por la inexperencia) algo tan delicado como la imágen de la compañía, no solo es arriesgado, sino prácticamente un salto al vacío... pero que todo esto ya entra dentro de mi opinión personal de cómo se debe gestionar la comunicación online, lo que no quiere decir que sea la única opinión posible...

jueves, 15 de abril de 2010

El marketing de hoy contado por los expertos

Sin que nos demos cuenta ya ha pasado otro año, y el jueves que viene se celebrará de nuevo en Madrid "Hoy es marketing" uno de los eventos de marketing y comunicación que más me gustan, por su organización y por sus ponentes.

Este año, echaremos de menos Javier R. Zapatero, de Google, de cuyas ponencias uno siempre sale cargado de ideas, pero escucharemos a otros ponentes muy interesantes como "Las redes sociales y el éxito empresarial: mitos y realidades" de la mano del gran Joost van Nispen (Presidente de ICEMD y Profesor de ESIC Business & Marketing School) o el caso de POCOYO "La marca como valor diferencial de la empresa.." de José Mª Castillejo (Presidente de Zinkia Entertainment).


Os dejo aquí la agenda y el link a la inscripción (y gratuita.. ¡Yo ya tengo la mía!)

Además en su página de Facebook y en su blog ya hay varios artículos muy interesantes.

¿Nos veremos allí?

lunes, 18 de enero de 2010

¿Son los DIRCOM los que deciden?

Me ha sorprendido esta mañana leer en Negocio & Financiero (nuevo nombre de Neg&Estilo de vido) un titular basado en los resultados de prScope 2009, reciente investigación de Grupo Consultores, que afirma que los directores de comunicación son los principales interlocutores con las agencias y quienes deciden a quíen contratan y para qué.

Esto, que debería ser la realidad, pues son los Dircom quienes conocen el mundo de la comunicación, pueden valorar qué esperan de una agencia, más allá de un "encaje" de presupuestos, saben qué necesitan y pueden reconocer el valor añadido que una agencia puede aportar a su compañía, es sin embargo, más difícil de encontrar que un grano de arroz en la playa.

Y no debo andar muy desencaminada ya que resulta curioso que esta afirmación se deduzca de un "51%". Y es que sólo en un 51% de las empresas la realidad es así. Debe ser que durante mi trayectoria profesional he debido encontrarme casi siempre con el 49% restante, porque apenas recuerdo las ocasiones en las que.
  • En la empresa había un Dircom: o un equipo/responsable de comunicación. En la gran mayoría de las pymes españolas el Director de marketing, si lo hay, es el encargado de hacer las labores de comunicación. Incluso he visto casos en el que es el Comercial, el Director o el CEO los que se ocupan directamente de estos temas (normalmente descuidados o relegados a un lugar menor, y de ahí su necesidad de contratar una agencia)
  • El responsable de comunicación tuviera autonomía para decidir: En el mejor de los casos, cuando hay un responsable que apuesta por la comunicación y la desarrolla, necesita una agencia y te elige, rara es la vez que esa decisión no tenga que pasar por sus superiores, quienes volverán a abrir el proceso realizándote un tercer grado (experiencia, clientes, costes, procesos...)
  • La decisión no fuera absoluta e irrevocablemente del Consejo de Dirección: (Y de lo curioso -y difícil- que resulta tratar de explicar al Director Financiero que su compañía necesita una agencia y qué es y para qué sirve ésta, ni hablamos...) En estos casos además de "vendedores" en la agencia nos convertimos en una pseudoespecie de "predicadores" de las bondades de la comunicación y su relación directa con los resultados de la compañía...

En fin, que me encantaría encontrarme con ese 51%, y más aún, que fuera cierto el titular del día.

lunes, 22 de junio de 2009

El sector se mueve

Fusiones, nombramientos y creación de nuevas agencias... esa es la tónica diaria del sector de la comunicación en España, pese al momento económico que estamos viviendo.

Hoy es Ketchum que se fusiona con Pleon, la consultora europea de comunicación estratégica, y el nacimiento de la nueva consultora del exvicepresidente del Valencia. La semana pasada eran los nombramientos del nuevo Dircom del Centro Español de Logística (CEL), de Público, de Seur...

Que un sector se mueva, pese a las dificultades, siempre es un mensaje positivo . Esto significa que las empresas siguen apostando por la comunicación como parte de su estragia empresarial, que el sector avanza, contra corriente, que la conversación con los públicos y el sector, es uno de los frentes más importantes en la lucha por mantener el liderazgo y la presencia en tiempos de crisis y que la comunicación está obteniendo el espacio que se merece dentro de los planes de las compañías.

Lo que, teniendo en cuenta la que está cayendo, es digno de celebración.

lunes, 8 de junio de 2009

Criterios para elegir una Agencia de Comunicación

Elegir una agencia de comunicación no es tarea fácil. Muchas empresas, especialmente pymes o pequeñas organizaciones, encuentran en nuestro sector un mundo desconocido en el que existen numerosas agencias que ofrecen servicios, algunas veces totalmente desconocidos para ellas, en el que les es dificil escoger.

Las grandes organizaciones, que cuentan con amplios equipos de marketing y experiencia dentro de las RRPP y la comunicación, optan por convocar concursos, puesto que tienen claros sus objetivos: Buscan un plan que se adecúe a sus necesidades de negocio y con un alcance determinado en diferentes audiencias (clientes, stakeholders, medios de comunicación, empleados). Estos concursos suelen ser en algunas ocasiones "maratonianos" y pueden derivar en procesos muy largos y duros para las agencias.

Sin embargo, una empresa más pequeña, o con menos experiencia en este ámbito, muchas veces desconoce los criterios que puede establecer a la hora de buscar una agencia que se adecúe a lo que quieren: es decir, a promocionar y difundir su empresa o producto, de manera que llegue a sus públicos clave.

Los antecedentes y las credenciales de una agencia no deberían ser suficientes para tomar una decisión: existen muchos más factores que una compañía se debería plantear antes de elegir una agencia. Para ello, aquí van algunos consejos básicos para escoger una Agencia de Comunicación adecuada para nuestra compañía:

  1. Establecer objetivos: Plantearnos para qué queremos hacer comunicación, ¿qué estamos buscando?: Alinear el equipo interno con los objetivos de la empresa, tener más presencia en medios, promocionar un producto o servicio concreto, llegar a un tipo de público al que nunca antes nos hemos dirigido, aumentar nuestra presencia en 2.0... Etc. En función de estos criterios, podremos analizar qué tipo de agencias ofrecen lo que buscamos (Comunicación Interna, Planes estratégicos, Experiencia en uno u otro sector, etc.)
  2. Pensar qué tipo de relación buscamos con nuestra agencia: Dependiendo del tipo de empresa y del tipo de negocio, (junto con los objetivos que acabamos de definir), podemos determinar qué tipo de relación buscamos con nuestra agencia: Una relación más funcional, basada en el envío de informaciones y en la consecución de un plan definido con anterioridad, o una relación más estrecha, en la que lo que pretendemos es que nuestra agencia trabaje como parte de la empresa, como el departamento externo de relaciones públicas de la compañía, a la que podamos recurrir en busca de consejo, asesoramiento, y necesidad, en cualquier momento. Para ello, cada agencia tiene una forma de funcionar y existen muchas agencias de uno y otro tipo.
  3. Analizar la oferta: Simplificando mucho el panorama, podemos delimitar otros dos grandes grupos de agencias: las especializadas y las multisectoriales. Si buscamos poner nuestro foco en un determinado sector, existen varias agencias cuya experiencia y trabajo se centra en un sólo ámbito. Si por el contrario, nuestro negocio abarca varios sectores, o queremos ampliar nuestro foco, deberíamos buscar empresas generalistas, que habitualmente estén en contacto con diversos tipos de negocios y por lo tanto, medios de comunicación.
  4. Pedir consejo: Existen tantas agencias que ofrecen servicios parecidos, que es difícil escoger entre ellas si no tenemos alguna referencia. Para ello, consultar a otras empresas, e incluso, a algún periodista del sector, si tenemos relación con alguno, puede ofrecernos una visión más real de cómo funcionan unas y otras y de cuál puede ser mejor para nosotros.
  5. Entrar en detalle: Para conocer una agencia no basta con visitar su página web. Es aconsejable cerrar reuniones para conocer la agencia, cómo trabaja y todas sus características: desde el equipo, (para analizar la conexión que puede tener con el nuestro-factor clave para la comunicación efectiva), sus servicios, procedimientos, métodos de trabajo, experiencia, etc. De este modo podremos apreciar si sus valores clave guardan relación con las necesidades específicas de la empresa y su manera de trabajar, si conocen o no nuestro negocio, si son proactivos (ofreciendo soluciones, asesoramiento o consejos) o reactivos, etc.
  6. Analizar las propuestas: Una vez que hemos solicitado una propuesta, debemos ver si esta encaja con los objetivos que habíamos definido, en función de herramientas, servicios, creatvidad y originalidad de la propuesta, adecuación a nuestro caso concreto, definición y desarrollo de los planes de comunicación, tiempo y coste. Además, la presentación de una propuesta puede ser un momento crucial para la toma de decisiones.